127 Horas | EXTENDED |

Ralston sabía que tenía que conservar la energía y esperar a que alguien lo encontrara. Sin embargo, el tiempo pasaba y no había señales de rescate. Comenzó a racionar su agua y a buscar formas de mantenerse entretenido. Pasó el tiempo escribiendo en su diario, escuchando música y haciendo ejercicio para mantener su cuerpo activo.

Durante las primeras 24 horas, Ralston se mantuvo calmado y pensó en un plan para escapar. Sin embargo, a medida que pasaban las horas, comenzó a sentir el dolor y la desesperación. La roca que lo inmovilizaba era demasiado pesada y no podía liberarse. 127 horas

Después de 127 horas atrapado, Ralston tomó una decisión drástica: cortaría su brazo derecho para liberarse. Utilizó un cuchillo multiusos para amputar su brazo por encima del codo. La operación fue dolorosa y difícil, pero Ralston sabía que era la única forma de escapar. Ralston sabía que tenía que conservar la energía

Una vez que se liberó, Ralston pudo salir del cañón y encontrar ayuda. Un helicóptero lo rescató y lo llevó a un hospital, donde recibió atención médica. Pasó el tiempo escribiendo en su diario, escuchando